
Shannon Fionnlasdan
"It's like forgetting the words to your favorite song.
You can't believe it
You were always singing along"
❥ Shannon Fionnlasdan Mac a' Phearsain III.
❥ FC: Rufus Barma, del manga Pandora Hearts.
❥ Voz: Shea Diamond
❥ Edad: 87 años.
❥ Cumpleaños: 7 de Dyrun.
❥ Género: Mujer (trans).
❥ Raza: Humana.
❥ Ocupación: Profesora en la Academia U.I.D.
❥ Dimensión de origen: Aisling.
❥ Estado civil: Viuda.
Personalidad

Imagen © Jun Mochizuki
Viuda y madre de dos hijas ya jubiladas, Shannon ha tenido una vida larga, plena y bastante extenuante, pero eso no impide que siga viendo su mundo con la vitalidad y energía de una mujer que, claramente, aún no ha terminado su labor. Generalmente de apariencia firme y activa, aunque en momentos de emociones intensas o nerviosismo, se pueden apreciar los pequeños temblores y ocasionales delirios que delatan su verdadera edad.
Como ex-Coronel en la Guerra Interdimensional, está acostumbrada a lidiar en conflictos y ha adquirido una mente abierta a diferentes culturas y formas de ver el mundo (aunque en ocasiones se resista a cambiar la suya). Flexible con sus métodos pero rígida con sus expectativas, su estilo de enseñanza es la perfecta combinación entre el entrenamiento militar y la guía de un gurú espiritual. Espera lo mejor de sus alumnos, de TODOS sus alumnos, y por ello dejar que alguien se quede atrás es completamente inadmisible, una determinación que sin duda ha quedado marcada en ella tras el servicio militar. Aunque en ocasiones su insistencia puede parecer temible, esta actitud sólo deriva de una preocupación genuina por la enseñanza, que es su verdadera pasión.
En su vida privada es introvertida y reflexiva, hasta el punto que a veces puede parecer ausente. Hay ocasiones en las que realmente se encuentra ausente, siendo incapaz de escuchar lo que le dicen o de sentir ciertas emociones. Esto no ocurre muy a menudo ya que lleva muchos años trabajando en no "perderse", pero aún tiene ciertos rasgos de personalidad que ponen en evidencia esta "desconexión" extraña. Aunque se enfade o altere, su expresión no cambia más que lo justo en el espectro de emociones, dándole una apariencia de permanente calma.
Shannon es también muy responsable y organizada, llegando en algunos casos a mostrar conductas obsesivas cuando las cosas no van como deberían. Tiene, de hecho, ciertos rituales que debe realizar para asegurarse de que sigue estando en control y de que su mundo es real. Como una de las más brillantes domadoras de pesadillas de su dimensión, siempre ha tenido un impresionante nivel de auto-control, aunque en el momento en que éste se pierde, puede dar lugar a resultados desastrosos.
Historia

Imagen © Jun Mochizuki
Shannon nació en el seno de una familia de clase media, en la llanura norte de Dusium (ver Aisling). Siendo hija única, la joven solía estar a cargo de cuidar la casa y a su padre y no tenía apenas tiempo para centrarse en los estudios.
De todos modos, eran tiempos de guerra. Nadie iba a centrarse en la educación cuando ni siquiera estaban seguros de si vivirían un día más.
Erwyn Mac a' Phearsain había pasado largos años de servicio militar como Oficial de la Guardia Real antes de que unos terribles e inesperados vértigos lo mantuvieran en cama, incapacitado. Su mujer, Milligan Mac a' Phearsain, era la única habilitada para trabajar, encargándose de confeccionar abrigo y provisiones para ayudar a las Élites Militares en la guerra, por decreto de Estado. Trabajaba a mano sin descanso durante el día y producía también por la noche a través de sus sueños. Para los habitantes de Aisling, ni siquiera dormir significaba liberarse del castigo de la guerra. Al menos para los breugair, personas reconocidas por ser capaces de materializar sueños. Todo por asegurar el éxito de su reino. Todo por sobrevivir.
Desde el descubrimiento de los agujeros de gusano o portales que permitían el acceso a otras dimensiones, no pasaba una década sin que Aisling se viera enzarzado en algún conflicto entre dimensiones.
Así, la infancia de Shannon no podría calificarse como la más abundante y placentera. Cuando se aburría en casa, creaba sueños que le hicieran compañía en ausencia de su madre. Los que la conocían afirmaban que tenía un talento envidiable para controlar sus propias criaturas. En tiempos de guerra no era raro que tanto niños como adultos perdieran el control de sus pesadillas y algunas se materializaran, extendiendo la muerte y la destrucción. No era así para Shannon. Su serenidad jamás había dejado escapar una sola pesadilla.
A pesar de la escasez, vivía con normalidad entre los escombros, los desfiles de tropas de Élite con horrorosas pesadillas al frente, y más tarde... las incursiones de hordas Phorj. Shannon apenas había cumplido los 11 años cuando su padre murió en la cama, incinerado por una gran bola de fuego. Al principio no fue un golpe demasiado duro, ya que sabía que su padre llevaba mucho tiempo preparado para morir. Lo más duro fue tener que reconstruir su vida de alguna forma después del incendio. Fue un par de años después, durante un breve período de paz en el que consiguieron una nueva vivienda, cuando Shannon empezó a usar pronombres femeninos. Aunque Aisling había dado importantes pasos hacia la tolerancia, en muchas ocasiones seguía atrayendo las miradas y la curiosidad de la gente.
Parecía que la situación bélica mejoraba un poco y la Élite mantenía de nuevo las fronteras seguras, pero el monarca consideraba que era necesario aprovechar el momento para pasar a la ofensiva. Así fue como las autoridades empezaron a publicitar el entrenamiento de Élite; necesitaban reclutar más breugair, soñadores, para un futuro no muy lejano. Por todas partes podían leerse anuncios para alistarse en Somnius y, para sorpresa de muchos... Nerfrum (ver Organizaciones).
Por aquel entonces, las dos élites militares de Aisling estaban, prácticamente a todos los efectos, enfrentadas. Nerfrum siempre había sido la organización siniestra de los seguidores de la diosa caída, lleno de gente peligrosa a la que Somnius tenía que controlar. ¿Ahora necesitaban más pesadillas y breugair corruptos amenazando con su paz? Lo que les faltaba. No fueron pocas las protestas ante esta medida, alegando que la presencia de más adoradores de Nerfis rompería el delicado equilibrio que mantenían. Sin embargo, lo que para algunos resultaba un escándalo, a otros les producía sólo curiosidad. Shannon no se daba cuenta, pero en el fondo, se encontraba entre estos pocos.
Tenía 16 años cuando finalmente fue aceptada en la Guardia Real, trabajando con diligencia hasta convertirse en la alumna más brillante de su promoción. No iba a quedarse atrás ahora que tenía la oportunidad de ayudar a su madre.
Con su talento, no tardó en convertirse en oficial y, poco después, presentarse a las Élites. Por aquel entonces, uno no decidía a cuál de las dos élites presentarse, sino que se decidía según un cuestionario no demasiado exhaustivo. Los examinadores la admitieron de cabeza en la Élite de Nerfrum. Su madre estaba desconsolada por la noticia: muchos nuevos reclutas morían brutalmente durante el entrenamiento, consumidos por sus propias pesadillas. Sin embargo, Shannon seguiría hacia delante.
Comenzó su entrenamiento a los 19 años, el momento en que materializó por primera vez una de sus pesadillas. Una criatura esquelética, horrenda, carcomida. Miedos normales para alguien de su generación: representaba el hambre, la pérdida de sus seres queridos, las cenizas, la desolación.
Sin embargo, el monarca no se había equivocado intentando engrosar las filas de Nerfrum, ya que aquella generación que había crecido en tiempos de guerra... estaba tan acostumbrada al miedo que había crecido con un espíritu fuerte. Aunque algunos fueron asesinados por sus propias pesadillas, otros muchos fueron capaces de sobreponerse y convertirse en soldados, Shannon entre los primeros.
Realmente, la guerra significaba la gloria de Nerfis.
A partir de su primera pesadilla se sucedieron muchísimas más, y Shannon se iba volviendo más fría, más implacable. Sin embargo, todos sus compañeros de brigada veían en ella una extraña conexión con las pesadillas que no eran capaces de explicar. No había que olvidar que los soldados estaban controlando sus miedos más profundos, y muchos sentían rabia, impotencia o incluso asco hacia sus propias pesadillas; por eso no vacilaban a la hora de matarlas. Shannon, sin embargo, parecía sentir pena hacia ellas. Verla ejecutar una pesadilla era casi como observar un ritual sagrado. Para sus compañeros era antinatural, incluso aterrador. Para todos... menos para un joven soldado, Trystan Fionnlasdan, que enseguida había quedado prendado de Shannon; de su belleza, de su misterio, de sus métodos y de sus encantos.
Durante varios años se dieron coqueteos, cuidadosos avances y delicadas palabras de amor. Shannon nunca había sentido algo así por nadie, y aunque era emocionante, no debía distraerse de su deber principal en la guerra.
Tras recibir el rango de Capitana de Brigada, a los 24 años, la Élite de Nerfrum tuvo que volver a meter baza en la Guerra Interdimensional. Durante diez años estuvieron en combate, sus sueños y pesadillas contra muros de fuego de Phorj, terribles inundaciones de Atlantis, o devastadores huracanes fruto de la ira de Orkaan, entre otras muchas fuerzas atroces. Era una guerra de tal escala, a tantos bandos, que además de no avanzar en sus tentativas de conquista, se perdieron demasiadas vidas inútilmente. Su única conquista fue de una región estratégica de Orkaan, avance que Shannon lideró valientemente, y lo cual le concedió el rango de Coronel y el título de Heroína de Guerra (además del título "Tercera" ya que había sido la tercera heroína condecorada de nombre Shannon en el reino). Sin embargo, su asentamiento se estancó y no duró más de un año antes de que Orkaan recuperara sus territorios. Muy pronto, todos los bandos implicados en la Guerra Interdimensional se dieron cuenta de que estaban en una estacada. Se trataba de universos tan diferentes y tan poderosos de forma individual que ninguno sería capaz de someter a los otros, y si continuaban así, mucha más gente inocente moriría sin motivo.
Se declaró, pues, un período de tregua. Aquello casi salvó la vida de Shannon, que había sufrido graves lesiones de guerra. Para entonces, a sus 34 años, se había convertido en la Coronel que más dimensiones alternativas había visitado, y era muy respetada por su servicio.
Aprovechó la tregua para dedicar todo su tiempo a Trystan, de quien para entonces ya estaba perdidamente enamorada. Era de un rango menor que ella, pero seguía siendo un hombre diligente, amable y fiel a su causa. Shannon no podía pensar en una persona mejor con quien pasar el resto de su vida. No perdieron tiempo en casarse, comprar una casa y adoptar a dos hermosas hijas, Sheridan y Emeria Fionnlasdan, que habían quedado huérfanas por culpa de la guerra.
Mientras esto sucedía, en las Élites de Somnius y Nerfrum crecían las tensiones. La contribución de Nerfrum había sido clave en la guerra, y sin embargo tanto Somnius como la población en general los seguía viendo como monstruos indignos de respeto. La Élite de Nerfrum demandaba tener mayor visibilidad, reconocimiento y números, ya que el combate una vez más los había diezmado. Gran parte de los miembros estaban de acuerdo con estas ideas, aunque Shannon recelaba.
Como consecuencia, muchos miembros de Nerfrum comenzaron a volverse fanáticos de su diosa, Nerfis. Entonces el control religioso no era muy estricto, lo que permitió a estos extremistas realizar sus rituales sin apenas limitaciones. Consideraban que Somnia no les amparaba y que sólo Nerfis, la diosa caída, podría protegerlos realmente. Así fue como nació el Culto de Nerfis. La isla de Nichtsdale se convirtió en la tumba de decenas de soldados de Somnius, una carnicería que mancharía para siempre el nombre de la Élite de Nerfrum. De todos modos, de toda tragedia se puede sacar una parte buena, y en este caso este evento devastador logró que ambas Élites trabajaran juntas como un equipo contra la amenaza de los fanáticos. Se crearon además estrictos protocolos contra la práctica religiosa no autorizada.
Cuando Shannon volvió a ejercer, la élite de Nerfrum ya no estaba ocupándose de la conquista interdimensional, sino de la caza del Culto a Nerfis. Shannon, como Coronel, lideró gran parte de estas persecuciones y arrestos, con Trystan a su lado.
Fue durante una de estas persecuciones que ocurrió un terrible accidente. De un grupo de seis soldados, más el capitán Trystan y la coronel, sólamente esta última, cubierta de sangre y con lágrimas en los ojos, había sobrevivido. Shannon no recordaba absolutamente nada de lo ocurrido durante esa misión, pero desde entonces, guardaría una profunda sensación de culpa y pérdida en el corazón. Por entonces ella ya tenía 40 años y sus dos hijas ya estaban educándose en una buena escuela, por lo que sus superiores consideraron que era oportuno que la Coronel pasara a hacer un trabajo más ligero y que pudiera pasar más tiempo con sus hijas.
De modo que Shannon fue referida a uno de los centros de reclutamiento de Nichtsdale, entrenando a los cadetes en el control de pesadillas. Una vez adaptada, la Coronel se sentía como en casa. Dado que había sido una de las guerreras más brillantes en batalla, Shannon logró transmitir una gran variedad de técnicas de control de pesadillas que había adquirido por su extensa experiencia. Éstas dieron pie a que se desarrollara un grupo dedicado al estudio de las pesadillas y los mejores métodos para controlarlas. Sus años de enseñanza están documentados como el período con menos muertes en el centro de reclutamiento de Nerfrum. Destacaba por su serenidad tanto como por su peculiar forma de tratar sus pesadillas, además de su disciplina. Sin embargo, la muerte de Trystan había dejado terribles secuelas en Shannon, quien empezaba a sentirse extrañamente vacía, como si no estuviera del todo allí, o como si otras personas a su alrededor no existieran. Era común que entrara en trance, "desconectándose" de lo que le decían, y en ocasiones paseaba ausente de noche, como flotando, como si fuera un sueño. Ella misma llegó a pensar numerosas veces que no era humana de verdad sino un sueño; a veces un sueño de su padre, a veces un sueño de Trystan. Llegó a pensar que, de no tener cuidado, desaparecería. Sus únicos momentos de aparente cordura eran cuando controlaba pesadillas. Sin embargo, para los cadetes y demás compañeros, esto no era un problema. De hecho, esa actitud ausente parecía parte del aura de sabiduría de la Coronel.
Ya había cumplido los 47 años cuando se firmó la primera Paz de Fickfehler, poniendo fin a la larga guerra interdimensional que tanto sufrimiento había causado. Su mundo estaba cambiando muy rápidamente. Los portales ahora, lejos de mantenerse sellados, eran casi un constante pasaje de recursos de unas dimensiones a otras. El comercio permitió la mejora de la educación y la reconstrucción de la sociedad después de la guerra. Reuniendo a algunos discípulos del centro de reclutamiento, Shannon fundó el primero de tres laboratorios de investigación con pesadillas en Nichtsdale.
Había escuchado hablar de una nueva iniciativa, una Academia de Unión InterDimensional en la que se educarían sus futuros monarcas. A muchos les pareció una idea estúpida, y en cierto modo demostró serlo, ya que sus relaciones con otros reinos no habían mejorado especialmente aparte de la tregua y el ocasional comercio. El odio no se disipaba fácilmente, y eso se reflejaba en la población, aún reticente a colaborar con los pueblos que habían masacrado a sus familias. "¿Que debemos ENTREGAR a nuestros DIFUNTOS a Inferis? ¡Han perdido la cabeza! ¿A cuenta de qué?"
Por lo menos su mundo ya no era una masacre constante. Habían llegado a un punto en que su única preocupación era el fanatismo religioso a Nerfis. Shannon continuaba entrenando a los nuevos reclutas de Nerfrum y sus hijas, ya mayores de edad, se iban de casa para buscar su camino en la vida. Su madre se llenaba de gozo sabiendo que a pesar de su dolor, había hecho las cosas bien. Se desvivía por su trabajo y por sus hijas, lo único que le daba felicidad en un mundo ahora incierto.
Y es que sus "rarezas" y trances empezaban a empeorar. Pocos se daban cuenta de esto, pero Shannon sufría bajo su fachada de calma y serenidad, y en ocasiones sentía rabia... y miedo. ¿Y si estaba desapareciendo de verdad? ¿Y si era una especie de espejismo? ¿Por qué se sentía siempre en una burbuja, apartada del resto del mundo? ¿Por qué cuando sus hijas la acariciaban, no lo sentía en su piel? ¿Por qué al sonreír le parecía estar fingiendo?
Con el paso del tiempo, a Shannon le costaba dormir, le temblaban las manos. No escuchaba, a veces no comía, y en resumen, parecía estar viviendo en otro lugar. Aunque seguían considerando aquello parte de su personalidad, parte de su sabiduría... Shannon parecía estar perdiéndose. No era la primera persona a la que le había ocurrido algo parecido, se creía que sucedía por el contacto excesivo con las pesadillas, pero nadie podía estar seguro.
Siguió ejerciendo durante casi una década más, hasta que, a la edad de 56 años, sus compañeros descubrieron que... estaba dejando que las pesadillas la atacaran.
No era nada planeado, simplemente cuando una pesadilla se le acercaba resollando y con las fauces abiertas, Shannon no hacía ningún esfuerzo por detenerla. Como quien cruza una vía sin mirar o se sienta tentativamente al borde de un acantilado. Según sus propias palabras, Shannon sólo quería "sentir de nuevo que era real". Sólo entonces el General consideró que Shannon había servido suficiente y debía retirarse. Los aizeel, expertos psicólogos de la Orden del Panteón, afirmaban que habían descubierto nuevas técnicas para lidiar con el problema de Shannon, y que estarían honrados si aceptara volverse acólito de la Orden y recibir la rehabilitación que necesitaba.
De modo que así fue. Dejando atrás su vida militar, la ex-Coronel ingresó en una preciosa casa de retiro en la cual recibía asistencia para recuperar el control sobre sus propios miedos. Su hija Sheridan, ahora Capitana de Brigada de Somnius, iba a visitarla a menudo, y de vez en cuando, cuando volvía de alguno de sus viajes, Emeria la visitaba. Aunque en ocasiones echaba de menos la adrenalina del combate, sus años de rehabilitación fácilmente se convirtieron en los más felices de su vida. No sólo se controlaba mejor, sino que había descubierto el placer de aquellas cosas que aún no había conocido; como tener noches tranquilas de sueño largo, profundo, ininterrumpido. Con los años, Shannon había aprendido a superar la muerte de su padre y de Trystan, y había recordado, en parte, lo ocurrido la noche que Trystan murió. Necesitó muchos meses para perdonarse a sí misma por ello.
Sin embargo, después de este proceso, Shannon volvía a ser "normal", y pasaba sus días en la Orden estudiando, rezando y enseñando, algo que se había convertido en una vocación para ella.
Ya llevaba diez años viviendo con la Orden cuando les llegó la noticia del nacimiento del príncipe Evren, formándose un gran revuelo entre la Orden y la Familia Real. Los nueve Sabios consideraban que, dado que Evren había nacido en el día de la Insurreción de Nerfis, debía quedarse con ellos; cosa que, para qué mentir, producía cierto interés en Shannon, pero en cuyo conflicto ella se mantuvo al margen. Al final los monarcas declinaron la propuesta, pero eso no significaba que el niño dejara de ser importante.
La existencia de Evren y su hermana Aynur condujo a la Orden del Panteón a plantearse muchas preguntas, la mayoría sobre qué les depararía el futuro, si serían capaces de equilibrar la delicada balanza de su universo ante este acontecimiento. Shannon jamás había visto a sabios y acólitos tan "animados", por no usar otra palabra, y esta actividad inusual logró que recuperara algo de la emoción que le faltaba desde que había "dejado de ser real". Con el tiempo, su interés por los asuntos de la Orden hizo que los Sabios la consideraran digna de dar un primer sorbo a la Fuente de Somnia, origen de la longevidad de la que hacían gala. Shannon se llenó de nuevo de una vitalidad, una "realidad" que hacía que echara de menos la vida militar todavía más. De pronto se dio cuenta de que ser Sabia no era algo a lo que aspirara realmente. Lo suyo era estar a pie de cañón, crear pesadillas, verlas actuar a su merced... Y quizá, enseñar a otros a hacer lo mismo.
No pasó mucho tiempo antes del secuestro del joven Evren por parte del Culto de Nerfis. Shannon ya estaba retirada y por tanto no podía hacer nada para evitarlo, pero siguió de cerca, tanto como pudo, la investigación. Tenía cierto interés en aquel príncipe, cosa que se incrementó con la noticia de su rescate. ¿Qué cosas habría visto? ¿Cómo habría escapado de allí?
Por entonces se había lanzado de nuevo la iniciativa de Fickfehler, que hacía casi cuatro décadas había quedado estancada, a fin de intentar lograr alianzas verdaderas con otras dimensiones. Para los desconsolados Reyes de Aisling, la academia parecía una buena opción que garantizaría la seguridad de Evren. Y dado que la iniciativa requería de colaboración de todos los reinos, Aisling tuvo que ofrecer parte de sus recursos; libros, ayuda económica... Y para asegurarse de que Evren estaba bajo control, un docente, preferiblemente que fuera competente con las pesadillas. Cuando visitaron la Orden en busca de maestros y hallaron a la ex-Coronel condecorada, con amplia experiencia viajando entre dimensiones, entrenando reclutas de Nerfrum y ahora acólito modelo; a los monarcas no se les podía ocurrir mejor opción para la educación de su hijo.
Actualmente, a sus 87 años, Shannon es profesora en la Academia U.I.D., presta especial atención a la educación de Evren como su príncipe, y aún conserva el apellido de su difunto marido, insistiendo en que la sigan llamando "Señora Fionnlasdan". Jamás ha amado a otra persona como a Trystan. Su hija Sheridan ya se ha jubilado después de servir largos años en la Élite de Somnius, y viaja con su hermana Emeria por todo Aisling disfrutando de lo que la vida les ofrece. Sus encuentros con sus hijas son siempre agradables y llenos de calidez. Sin embargo, Shannon aún no les ha contado la verdad sobre la muerte de su padre. Ni a ellas, ni a nadie.
Organizaciones
Toda la información sobre el reino de Aisling aquí.
Guardia Real de Aisling
Son la unidad encargada de mantener el orden y la paz entre los habitantes de Aisling. Está compuesta tanto de breugair como de no soñadores. Sus rangos, de forma ascendente son:
Guardia Alumno (el entrenamiento dura unos seis meses)
Guardia Real
Oficial de la Guardia
General de la Guardia
Además de éstos, la Guardia cuenta con diferentes títulos según zona de actuación y en ocasiones, especialidad (e.g., Guardia del Puerto, Guardia de Palacio, Guardia de Frontera, etc...).
Sólo los Oficiales de la Guardia pueden optar a un puesto en una de las Élites. Para ello deben ser breugair y haber servido al menos durante dos años como Guardia Real y un año como Oficial. En caso de no optar a la Élite o no ser aceptados, pueden seguir ejerciendo como oficiales y, con tiempo, pasar a nombrarse Generales de la Guardia.
Élites
Las Élites son la milicia en bruto de Aisling. Normalmente sus funciones abarcan la lucha contra la mayor fuente de oscuridad y horrores de Aisling; en otras palabras, las pesadillas. Mientras que la Guardia Real se encarga de reyertas callejeras, traiciones, robos, asesinatos o fraudes, las Élites mantienen bajo control a las criaturas que como fruto aparecen de la mente de los ciudadanos, conteniéndolas en la isla de Nichtsdale en caso de no poder ser eliminadas. Las Élites tienen en su poder el grueso de la capacidad ofensiva de Aisling en caso de guerra.
Únicamente los breugair pueden optar a formar parte de la élite, ya que el trabajo requiere de una estrecha conexión con el mundo onírico y un grado de control mental y espiritual que únicamente ellos pueden lograr.
Las dos Élites que existen son Somnius y Nerfrum; la primera especializada en la producción, uso y control a distancia de sueños, y la segunda a cargo de someter temibles pesadillas a su voluntad para usarlas en combate.
Dado que en la actualidad ambas élites trabajan juntas, comparten estructura, con sus rangos en orden ascendiente siendo:
Cadete: El rango que se otorga a los recién llegados mientras realizan el entrenamiento de rigor. La duración del entrenamiento varía dependiendo de las aspiraciones de cada cadete. Un entrenamiento de un año te convierte en soldado, mientras que prepararse durante tres o cuatro años te lleva directamente a Capitán. En cualquier momento se puede continuar el entrenamiento a cargo de un tutor de rango superior.
Soldado: El grueso de las Fuerzas de Élite. Son el rango de menor autoridad. Los soldados de Nerfrum en particular requieren trabajar en grupos y normalmente supervisados, dado que existe peligro de pesadillas insurgentes.
Capitán de Brigada: Lideran a un grupo de soldados (llamado brigada) en misiones concretas. También se encargan del entrenamiento de los cadetes, bajo la supervisión del Coronel.
Coronel: Se nombra Coronel a aquellas personas con extraordinaria experiencia en combate, a las cuales se otorga un gran poder administrativo y autoridad. Los coroneles suelen designarse por regiones de territorio o por funciones específicas. Dan órdenes directas a varios capitanes de brigada para lograr un resultado coordinado, y en muchas ocasiones están en primera línea de batalla, especialmente cuando la realeza está en juego. Algunos son reconocidos héroes de guerra.
General de la Élite: Encargados de organizar todas las operaciones de las Élites, creando planes a largo plazo y objetivos de actuación. Existen dos; el General de Somnius y el General de Nerfrum. Es un rango de autoridad equivalente al General de la Guardia.
Coitcheann: Es la autoridad militar máxima. Unifica en su persona los esfuerzos de ambas élites, e incluso la Guardia Real responde ante elle en caso de crisis. Normalmente es quien responde ante la realeza, junto con los generales.
Élite de Nerfrum
La Élite de Nerfrum, en esencia, es la encargada de mantener a las pesadillas bajo control. Logran esto de la forma más directa posible: sometiéndolas a su control, mediante lo que denominan "resistencia espiritual". Después de materializar sus mayores temores, son capaces de emplear la brutalidad en estado puro que éstos poseen para su propio beneficio.
Por supuesto, lograr tal control no es sencillo, ya que es necesaria bien una serenidad emocional extraordinaria... o en ocasiones, tener una determinación aún más aterradora que una pesadilla. Esto ha favorecido que en la población aparezcan ciertos estereotipos hacia Nerfrum, dándoles fama de ser personas de sangre fría, sin sentimientos o sin corazón, o que seguro se encuentran a un paso de estallar. Como todos los estereotipos, en ocasiones esto se cumple y en ocasiones no. Es gran parte de lo que hace de la Élite de Nerfrum una división militar tan escasa de personal. Bueno, esto, y el hecho de que un mínimo del 30% de admitidos mueren en su primer año de entrenamiento. Además de que recen a Nerfis, por si no tuvieran suficiente con lo que tienen.
Debido a su número escaso de miembros y el riesgo de sus tareas, la Élite de Nerfrum está mucho menos diseminada que la de Somnius, concentrándose en su mayoría entorno a la Isla de Nichtsdale mientras que los miembros de Somnius cubren el continente y Endiarm. Sin embargo, si se requiere de la ayuda de Nerfrum, disponen de bases de comunicaciones que aseguran que la asistencia acuda rápidamente. Además, existe una brigada de Nerfrum dedicada por completo a la protección del Palacio Real y sus habitantes.
La realidad es que Nerfrum es una división de verdaderos gladiadores de combate, conocidos no tanto por su fuerza física sino por su envidiable disciplina. Siguen un durísimo entrenamiento para llegar a tener un trabajo no menos duro, que a lo largo de los años es capaz de desequilibrar a la más firme de las voluntades. No es raro que las ocupaciones menores de la Orden del Panteón sirvan de "retiro tranquilo" para miembros de Nerfrum que ya han probado su valía y necesitan una merecida jubilación.
Las funciones de la Élite de Nerfrum incluyen:
Adiestramiento de las pesadillas que habitan en Nichtsdale.
Protección de las costas de Nichtsdale (es la función más importante y en la que se emplean más recursos, después del entrenamiento de nuevos reclutas).
Exterminación o contención de pesadillas creadas en el continente y que no pueden ser eliminadas por la Guardia Real ni por Somnius.
Protección del Palacio Real en caso de aparición de pesadillas reales (imposibles de controlar por breugair corrientes, y rara vez controladas por los propios monarcas).
Entrenamiento de nuevos reclutas para el adiestramiento de pesadillas, el combate y el rastreo.
Persecución y arresto del culto a Nerfis. La Élite lleva muchos años persiguiendo a sus miembros por toda la isla de Nichtsdale, pero aún no han sido capaces de hallar su sede.
Investigación y Desarrollo de técnicas para utilizar, adiestrar, combatir o exterminar pesadillas. Esto incluye la fundación de laboratorios de investigación y proporcionar la seguridad para los mismos. La mayoría se encuentran en la misma Isla de Nichtsdale.
Orden del Panteón
Como la autoridad religiosa e intelectual de Aisling, la Orden del Panteón cuenta con el mayor respeto y reverencia de la población después de la Familia Real. Se cree que la fuente sagrada de Somnia, a la que tienen acceso, es el origen de su longevidad y de su gran sabiduría. Muchos aizeel encuentran su hogar en la Orden, sirviendo de asistencia a almas desconsoladas y aliviando el peso de sus corazones. La Orden está compuesta de:
Sabios: Son la máxima autoridad religiosa en Aisling, y los más longevos. Son muy venerados por su profunda conexión con las diosas Somnia y Nerfis. Existen nueve sabios, uno para cada dios menor, y se dedican a proporcionar consejo a la realeza y liderar las oraciones y servicios durante fechas importantes. En caso de que se encuentre falta grave, traición o tiranía en la monarquía, los Sabios tienen el deber y la autoridad para destituir a los reyes y designar unos nuevos.
Acólitos: Todos los miembros de la Orden que no llegan a ascender como Sabios se denominan acólitos. Son un grupo amplio y muy activo en Aisling, formado por una gran variedad de razas y ocupaciones. Mientras algunos hacen importantes labores de voluntariado en casas de retiro o centros de salud, otros acólitos pueden dedicarse por entero a la devoción religiosa, al estudio; o bien pueden seguir con sus vidas normales mientras asistan y sirvan al estilo de la Orden.
La Orden mantiene una estrecha relación con los altos cargos de la milicia, especialmente ante la jubilación de aquellos que ya han sufrido demasiado. Muchos ex-soldados se vuelven acólitos después de su servicio, alojándose en casas de retiro que proporciona la Orden junto con el Estado. Por su valiente servicio se les proporciona rehabilitación y un descanso placentero. Algunos militares de élite se conforman con esto, mientras que otros se sienten llamados a la oración y la contemplación, y con el tiempo optan a convertirse en Sabios.
Academia U.I.D.
"La Academia de la Unión InterDimensional, construida en Fickfehler, es un espacio diseñado para albergar a los futuros líderes de las dimensiones más avanzadas y poderosas del universo; el objetivo de este lugar no es otro que los jóvenes se formen juntos en un entorno propicio a la creación de vínculos a favor de mantener la paz."
Toda la información sobre la Academia aquí
Dado que es una institución de creación y auge relativamente reciente, no es conocida para muchas personas, pero precisamente eso es parte del motivo por el que resulta una opción atractiva para la educación de futuros monarcas. Dado que sus hijos van a pasar allí un tiempo considerable de su período formativo, muchos monarcas encuentran oportuno proporcionar maestros, guardaespaldas u otros recursos provenientes de sus propias dimensiones, a fin de que los jóvenes príncipes no pierdan de vista su deber principal para con su reino.
Tanto para alumnos como profesores, la estancia en la Academia resulta enriquecedora y una emocionante ruptura con la rutina de palacio. Sin embargo, eso no hace que estén exentos de deberes.
Además de enseñar nociones generales de historia parlamentaria de varias dimensiones, en la Academia se dan lecciones de sociología, política, economía, literatura, derecho, combate y estrategia bélica.
Curiosidades
Sufre de una condición llamada "despersonalización/desrealización" que hace que dude de sus sentidos, de su propia identidad o existencia, e incluso de la existencia de otras personas u objetos.
Tiene un cerdo volador que generosamente le cedió la Orden como animal terapéutico. Se llama Canela.
Todas las noches escribe en su diario sobre los eventos del día sin faltar ni una sola jornada. Es su forma de asegurarse de que su mundo sigue siendo real.
Tiene un sueño profundo, mucho más de lo normal para un miembro de la élite, que empezó a adquirir tras haberse retirado.
Algunos de sus curiosos rituales son: hacer listas de palabras, mirarse al espejo, hablar de sí misma en tercera persona, peinarse con las manos o abanicarse de forma casi violenta. Trata de no hacer estas cosas muy a menudo, pero de vez en cuando se le escapa alguno.
Entra fácilmente en calor, por lo que soporta los meses fríos con sorprendente resistencia y salud, pero el sol intenso le resulta una verdadera tortura.
Tiene un gusto incurable por la comida dulce. Cuanto más empalagoso, mejor. Sin embargo, no puede tomar ni mucho azúcar ni mucha sal. La tensión, Shannon, la tensión...
Su color favorito es el púrpura.
Cuando está triste, cabreada, muy contenta, o en general siente emociones intensas, suele clamar o susurrar el nombre de su marido. Lo trae presente y se siente más acompañada.
Intenta evitar las bebidas alcohólicas, ya que los mareos que provocan no hacen más que aumentar sus dudas sobre si su mundo es real o no.
Le gusta que le pregunten sobre sus anécdotas y hazañas de guerra, pero no que le insistan sobre los detalles. Prefiere contar las cosas a su manera.
A pesar de todo el sufrimiento que conlleva ser de la Élite militar, especialmente de Nerfrum, si pudiera volver atrás no lo cambiaría por nada.
En ocasiones, cuando está demasiado nerviosa, puede llegar a desconectarse por completo de sí misma, hablando casi como un robot o un zombie, o actuando como si fuera otra persona hasta que logra calmarse.
Le ENCANTAN los animales, desde las criaturitas más adorables hasta los bichos más horrendos.
Lleva un abanico que le sirve además como arma, ya que tiene un filo oculto que aparece con un simple movimiento de mano.



